Es el lugar más habitado de la casa.  Para cocinar,  comer en familia,   conversar… en fin, para pasar los momentos más cotidianos. Cámbiele la cara con poco dinero y mucho ingenio. 

  • Colores cítricos para todo

El verde limón puede invadir todo el ambiente sin temor a cansarse. Hay unos revestimientos vinílicos que se colocan sobre los azulejos viejos y permiten renovarlos por completo con el color y el diseño elegido. También se pueden colorear con pintura si lo desea. Las sillas plásticas son un paso obligado para descontracturar la mesa blanca y para no gastar de más.

  • Detalles de la abuela

Volvieron con todo. Los pequeños detalles son los que hacen la diferencia. Pruebe con clavitos sobre la madera y cuelgue todo lo que no sabe dónde poner. Una agarradera, una espumadera, el repasador, y hasta el colador. Tendrá todo al alcance de su mano y logrará un estilo personal.

  • La madera: un clásico

Con listones de madera puede revestir usted misma una pared envejecida. Colóquelos en forma vertical y píntelos de blanco. Si se anima, pruebe patinarlos. Con lo que le sobre de la madera, haga un estante para tazas y utensilios varios.

  • Un damero especial

El blanco y el negro van con todo, siempre. Anímese a cubrir la pared detrás de su cocina con un damero auténtico con cuadrados en blanco y negro. Un estilo moderno, actual y sencillo.

  • Sólo detalles

Una bacha con grifería que imita a un antiguo baño. Le da un toque original y a la vez intimista. La mesada tiene que ser de granito o de mármol para completar el estilo. Cuelgue cacharros de cobre a diferentes alturas, pendiendo de un listón de madera. Un diseño para copiar.

  • Todo artesanal

Desde el modular, a la mesa cuadrada y las sillas, todo hace juego en madera clara y campestre. Esta cocina no tiene la clásica mesada, ofrece el artefacto para cocinar y una mesita al lado para ubicar utensilios, también, para espacio de elaboración. Como las cocinas de antes, con múltiples opciones de guardado y hasta un mini desayunador que sale del armario para apoyar todo lo que necesite.

  • Percheros náuticos

Si le gusta el estilo marinero, arme un perchero para colgar agarraderas y repasadores con madera rústica y pequeños barquitos a vela. Eso sí, unifique en tonos blancos y azules, y si se anima, súmele un toque de rojo

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